Iglesia y Sociedad

¡Moratoria Ya!

22 Feb , 2010  

El Diario francés Le Monde publicó en diciembre pasado una noticia que no ha tenido suficiente eco en nuestro país, sobre todo ahora que se discute el levantamiento de la moratoria para la siembra de maíz transgénico en campos mexicanos. Francia, Austria, Luxemburgo, Grecia, Hungría, Polonia, Alemania, Italia y Suiza son algunos de los países que han tomado medidas restrictivas de control o claramente prohibitivas frente a los organismos genéticamente modificados en sus territorios.

El gobierno mexicano mantuvo, de 1993 a 1999, experimentaciones con maíz transgénico a campo abierto en algunas zonas del territorio nacional. Treinta y dos experimentos de este tipo fueron realizados en los estados de Guanajuato, Morelos, Sinaloa, Nayarit, Sonora, Jalisco, Baja California Sur y Estado de México. Cuando en 1998 el Comité Nacional de Bioseguridad Agrícola (CNBA), organismo encargado hasta 1999 de opinar sobre las solicitudes de siembra de maíz transgénico, expuso el consenso científico derivado de la preocupación científica sobre el flujo genético del maíz y la posible contaminación transgénica de los maíces mexicanos y de sus parientes silvestres, y sobre los maíces que se importaban de Estados Unidos -donde para 1998 la cuarta parte ya eran cultivos transgénicos-, debido al riesgo de que algunas cantidades no fueran consumidas sino sembradas en México, el gobierno mexicano dejó de recibir solicitudes para la siembra de maíz transgénico, con lo que estableció en los hechos una moratoria indefinida.

Las preocupaciones científicas expuestas por el CNBA hace doce años, que dieron lugar a la moratoria de facto a la siembra de maíz transgénico, hoy son certezas ampliamente documentadas por diversos estudios y reportes científicos, civiles y oficiales que, en algunos casos, persisten en condiciones incluso acentuadas o agravadas. A eso se refiere el artículo de Le Monde publicado el 11 de diciembre. Un estudio, publicado en el International Journal of Biological Sciences, ha venido a demostrar la toxicidad de tres variedades de maíz genéticamente modificado de la empresa semillero estadounidense, Monsanto. Así lo anunció el Comité Independiente para la Investigación e Información sobre Ingeniería Genética (CRIIGEN) basado en Caen, Francia, una de las organizaciones que participó en el estudio.

Algunos de los efectos negativos del uso y consumo del maíz transgénico recaen sobre la agrobiodiversidad (pérdida progresiva de las semillas criollas o nativas y de sus parientes silvestres; la pérdida de insectos “no blanco”; la creación de resistencias de plagas y malezas) y otros sobre la salud humana y animal. Estos datos, de los que ya se tenía noticia en México, quedan confirmados con este nuevo estudio sobre tres variedades de organismos genéticamente modificados: MON810, MON863 y NK603, todas ellas propiedad de la empresa semillero estadounidense, Monsanto.

“Por primera vez en el mundo, hemos comprobado que los OGMs no son suficientemente saludables para comercializarse (…) En cada ocasión, para estos tres OGMs, los riñones y el hígado experimentaron problemas, pues son los principales órganos que reaccionan a la intoxicación química alimentaria”, indicó Gilles-Eric Séralini, un miembro experto de la Comisión para la Re-evaluación de la Biotecnología, que fue creada por la Unión Europea en 2008.

Hay cuando menos cuatro derechos que resultan violados por la presencia de cultivos de maíz transgénico en nuestro país:
1. Derecho a gozar de un ambiente adecuado para su desarrollo y bienestar, por los efectos de la diseminación y acumulación de los transgenes en la agrobiodiversidad.
2. Derecho a la salud y a la alimentación y nutrición adecuadas, por los riesgos de contaminarse los cultivos de maíz que en las diversas regiones de México se destinan a la alimentación rural y urbana.
3. Derecho a contar con información clara y objetiva sobre los transgénicos y sus efectos.
4. Derecho de acceso a la justicia para quienes decidieran, ya contando con la información oportuna, ejercer acciones en contra de las siembras o de la entrada de maíz transgénico, por privarles del ejercicio de otros derechos.

Si a estos derechos violados aumentamos aquellos que tienen que ver con la naturaleza del trabajo del campo y de sus principales actores, que son los pueblos indígenas, aparece claro el daño que ocasiona el fin de la moratoria en marzo de 2009 y la necesidad de reestablecerla para todo el país. Para lograrlo se están uniendo decenas de organizaciones y personas en una denuncia popular que se presentará el próximo 25 de febrero de 2010 ante la PROFEPA para desenmascarar la simulación oficial que renuncia a la protección del maíz criollo o nativo frente a los maíces transgénicos, los cuales ponen en riesgo a la diversidad de los maíces mexicanos, a la salud humana y animal, a la agricultura campesina y a la soberanía alimentaria de México.

El contenido de esta demanda popular puede sintetizarse así, en voz de sus propios impulsores: “Es urgente que el Estado Mexicano, en base al Principio de Precaución, determine las bases mínimas para crear un verdadero Régimen de Protección Especial para el Maíz que reconozca al territorio nacional como centro de origen y diversificación continua con el fin de ser protegido de manera integral, como unidad territorial, donde existen infinidad de registros y procesos vivos de creación y diversificación continua del maíz, así como de flujos tradicionales de semillas. Asimismo, urge que determine la reinstalación de la moratoria a la siembra de maíz transgénico, así como su entrada al territorio nacional y contribuir así a garantizar la integridad del maíz criollo o nativo y sus parientes silvestres; de los ecosistemas, agroecosistemas y su biodiversidad asociados; y de la salud humana y ambiental. Es obligación del Estado Mexicano asegurar la aplicación de la normatividad bajo principios como unidad territorial y soberanía nacional y garantizar condiciones jurídicas para el ejercicio pleno de derechos, incluso para su función misma como Estado-Nación”.

Colofón: Hace mucho tiempo que un movimiento social no concitaba tantas adhesiones. La lucha de los estudiantes llama la atención sobre la pésima situación del transporte público y el sometimiento del gobierno a los dictados de las empresas transportistas, las razones de los estudiantes convencen, la integridad de su lucha es una buena noticia que echa abajo el prejuicio de que todos los jóvenes de hoy viven enajenados.

Iglesia y Sociedad

La vitalidad del teatro yucateco

15 Feb , 2010  

El escritor peruano Sebastián Salazar Bondy (1924-1965), siempre fiel a su estampa, escribió: “Permítanme decir que la poesía es una habitación a oscuras”. Curiosamente, Salazar Bondy es más bien conocido por su obra dramática. De hecho, es uno de los más reconocidos dramaturgos peruanos. Por eso me hubiera gustado que don Sebastián se hubiera dado una vuelta en estos días por los corredores culturales de la ciudad de Mérida para que constatara la efervescencia de producción teatral con la que contamos. Quizá eso le haría decir que, en Yucatán, el teatro “es una habitación luminosa”.

Ya José Ramón Enriquez, destacado dramaturgo afortunadamente avecindado en Mérida, escribía hace algunas semanas en la columna “Pánico Escénico” que mantiene en el periódico capitalino Reforma, que la calidad cultural que ha alcanzado la ciudad de Mérida puede medirse al contemplar, una mañana cualquiera de enero de 2010, a José Luis Cuevas salir del Museo de Arte Contemporáneo de Yucatán donde expone sus obras, para cruzar la Plaza Grande e ir a admirar la obra de Salvador Dalí en el Centro Cultural Olimpo. Pues bien, creo que lo mismo puede decirse del quehacer teatral en nuestra ciudad.

No sé si esto ocurra en todas las capitales de nuestro país, pero yo estoy gratamente impresionado por la vitalidad que se aprecia en las artes escénicas en nuestro entorno yucateco y particularmente meridano. Quiero hoy compartir con ustedes tres recientes experiencias estéticas, procedentes de distintos círculos teatrales, que me han impresionado.

El Centro de Investigación Escénica “El Teatrito A.C.” ha venido a constituirse, como fruto de muchos años de arduo trabajo e inquebrantable rebeldía, en un referente del teatro independiente y de resistencia en nuestro medio. Actualmente monta la obra “Cuando la felicidad así lo requiera. México: doscientos años de memorias insurgentes”, pieza de Ricardo Andrade Jardí, dirigida por él mismo y por Amanda Quezadas. Inspirada en la figura y obra de dos personajes de indiscutible estatura moral (y, quizá precisamente por ello, convenientemente olvidados o disminuidos en la iconografía oficial), Fray Servando Teresa de Mier y Ricardo Flores Magón, la obra ofrece una singular aportación al actual debate del bicentenario de la Independencia y centenario de la Revolución. Las destacadas actuaciones de Silvia Sosa y Amanda Quezadas van introduciéndonos en un diálogo con nuestro pasado e, inevitablemente, con nuestro presente. La puesta en escena confirma lo anunciado en la invitación que hace circular por la red la compañía: “Servando Teresa de Mier y Ricardo Flores Magón, de ideas en apariencia opuestas, y en tiempos distintos, aunque iguales a los de ahora, se acoplan en acción por una particularidad grandiosa: su convicción en la conquista popular de la felicidad como condición irrenunciable de la libertad de un pueblo. Su radicalismo fue motor, en 1810 y 1910, para provocar el inicio de las insurgencias que nos dieron Patria…”

“Murmurante Teatro Producciones”, es un colectivo de artistas escénicos de reciente aparición. Se autodefinen como un grupo que se propone inquietar y cuestionar al espectador, seducirlo sin grandilocuencias, con formas del discurso que se verifican en la sutileza de la palabra y del gesto. Su más reciente producción es una ácida comedia titulada “Tu ternura molotov”, del joven dramaturgo venezolano Gustavo Ott (1965) una obra interesantísima, ágil, entretenida, sarcástica, crítica, un ejemplo del tipo de teatro que puede atraer nuevos públicos a la sala. Convoca a los fantasmas del racismo que llevamos ocultos (¿escondiéndose o simplemente agazapados esperando la oportunidad de saltar sobre su presa?) en el rincón más desapercibido del corazón. Dirigida por Juan de Dios Rath (en su primera y muy afortunada experiencia de dirección), la obra se sostiene en las sobresalientes actuaciones de Ariadna Medina y Sebastián Liera. La virtud mayor del teatro de Ott es que, a través del humor, el espectador puede verse retratado en la escena sin que necesariamente tenga que identificarse con los personajes de la obra. Ninguna definición mejor de la obra que la ofrecida por su mismo autor en entrevista con Paco Medina (Revista SGAE de España, 2004): “Una pareja profesional y de éxito quiere tener un hijo y, de pronto, una caja llega por el correo, desde el pasado. Allí se revela quiénes fueron estos dos personajes y si lo que han sido lo siguen siendo todavía. ¿Somos los mismos? Y si no lo somos, ¿somos entonces responsables de lo que hicimos? Molotov es una pieza que intenta, lentamente y sin anunciarlo, construir una bomba de tiempo sobre los temas de la identidad, la culpa y en particular, sobre los prejuicios. Nos dice que las acciones más censurables y las que más rechazamos son precisamente las que tenemos como ideas comunes. Todo esto levantado desde una situación cotidiana, con textos bastante comunes y corrientes, encerrados en una poesía de la situación. Hay mucho humor, un humor explosivo, utilizado precisamente como detonador de esa bomba”.

Finalmente quiero referirme a la obra “Nuestra Señora de las Nubes”, del dramaturgo argentino avecindado en Ecuador Arístides Vargas y que ha sido puesta en el escenario local por el director Nelson Cepeda. Un texto exquisitamente metafórico, lleno de chispeantes juegos de palabras (“Me parece haber visto su rostro en otro lado… imposible, señora, lo llevo siempre conmigo”), que aborda el exilio desde una polisemia verdaderamente amplia: exiliados de la tierra, del propio cuerpo, de la identidad, del amor. Una pieza de innegable atmósfera onírica, admirablemente sostenida por el talento excepcional de los actores Miguel Ángel Canto y Alejandra Argoytia, que llevan sobre los hombros una multiplicidad de personajes que, en otros montajes de la obra, han sido representados por una variedad más amplia de actores. Y lo hacen con un talento que resalta aún más el propósito de convertir el exilio en una óptica desde la cual recrear la realidad toda. El canto en vivo de María de San Felipe redondea un espectáculo que bien podría calificarse de entrañable.

Tres puestas en escena que denotan la calidad cada vez mayor del teatro que se hace en Yucatán. Y no es, ni de lejos, una aproximación a la totalidad de la experimentación teatral en nuestro estado. Bastaría con recordar a Chéjov, que se presenta actualmente en nuestros escenarios, o a “El Perro del Hortelano”, de Lope de Vega, o el “Tartufo” de Moliere, que se estarán estrenando en días próximos en teatros de nuestra localidad. Una auténtica explosión dramática. Solamente por esto sería ya una fortuna habitar por estos lares.

Iglesia y Sociedad

Reflexión sobre el antropocentrismo

8 Feb , 2010  

Uno de los temas que más preocupa a los seres humanos en estos tiempos de crisis es el deterioro del medio ambiente, la llamada crisis ecológica. El actual modelo económico vigente, sumado a actitudes depredadoras e irresponsables, ha llevado al mundo al borde de un colapso. En muchas ocasiones se piensa que la crisis energética, la contaminación atmosférica, el calentamiento global o la basura fuera algo que nada tiene que ver con nosotros, que son otros los que la producen y los que la padecen. Sin embargo, esto no es así, el ser humano, con su actuar, produce un impacto importante en el medio que le rodea. Gran parte de ese impacto no afecta dramáticamente a la naturaleza, sin embargo otra parte sí la afecta de manera duradera, particularmente como producto del reciente desarrollo industrial, tecnológico y científico.

Y aunque se puede decir que el deterioro ambiental apareció sobre la Tierra aun antes de la aparición del ser humano sobre ella, dado que, según algunos especialistas, gran cantidad de gases tóxicos se han liberado a la atmósfera y han permanecido suspendidos durante cientos de años, y algunos de esos contaminantes han sido señalados como culpables de la extinción de algunas especies, es también cierto que el deterioro ocasionado por la intervención del ser humano, sobre todo en los últimos tres siglos, es la causa de las dimensiones catastróficas de esta crisis emergente.

Hace algunos años, cuando el tema ecológico llamó a las puertas de los teólogos, los primeros acercamientos a la Escritura tenían, todos, resonancias bucólicas. El primer relato de la creación (Gn 1,1-2,4), los textos utópicos de los profetas (Is 11,1-9), los salmos de alabanza por las obras de la creación (Sal 8; 96; 104; 148), los apasionados versos del libro de Job (Job 38), etc., marcaron la reflexión teológica inicial. Tiempo después la reflexión teológica se acercó a algunas leyes del Primer Testamento, como muestra de una concepción respetuosa del medio ambiente que marcaba la espiritualidad del pueblo de Israel (Lev 25,2-7; 19,23-25; Dt 20,19-20; 22,6-7).

En los últimos tiempos, sin embargo, han aumentado los reclamos a la manera como las religiones enfocamos el problema del deterioro del ecosistema. Se nos acusa de sabotear, con el antropocentrismo, una visión más holística que contemple al ser humano, no como superior al resto de la naturaleza, sino como parte integrante de la misma. Así lo afirma Carlos Portillo cuando dice:

“Las religiones resultaron para la humanidad creciente y progresista un boomerang que tiene el potencial de decapitar nuestra capacidad de reconocernos a nosotros mismos como parte de la naturaleza… pero quizás la característica mas dañina es que se asume y se considera al Hombre como un ser especial, mas allá de todo lo animal, por encima de todas las otras especies. He aquí el Boomerang. La aceptación y perseverancia de la ignorancia a nivel mundial, ha permitido la destrucción de los bosques tropicales, nuestra principal fuente de oxígeno, la contaminación de las aguas, el desequilibrio indiscriminado de los últimos ecosistemas naturales, y la barbarie que se comete con todos los otros seres vivos. La incomprensión de nuestra verdadera humanidad, son la causa fundamental de todo racismo, guerra, y violencia alrededor del mundo”.

En efecto, los relatos del Génesis, con su enorme carga de belleza, aportan una visión en la que el ser humano difícilmente llega a verse a sí mismo como una parte más de la naturaleza. La centralidad del ser humano está presente en ambos relatos de la creación. Hay textos antiguos de características más holísticas, como ciertas tradiciones mayas en que la bondad o maldad de los seres humanos creados se evaluaba por los dioses en relación con su comportamiento con las criaturas. En el relato del Popol Vuh del pueblo maya quiché, por ejemplo, después del primer ensayo de creación del ser humano, (de lodo), el segundo intento se lleva al cabo con madera:

«Al instante aparecieron los hombres de madera, que se parecían al hombre, hablaban como el hombre y se reprodujeron, poblando la superficie de la tierra; pero no tenían espíritu, ni entendimiento, no se acordaban de sus creadores, caminaban sin rumbo y andaban a gatas. No tenían sangre ni humedad ni gordura; estaban secos. No se acordaban del Corazón del Cielo y por eso cayeron en desgracia. Entonces el Corazón del Cielo produjo una gran inundación que destruyó a los muñecos de palo. Una resina abundante cayó del cielo y los hombres fueron atacados por extraños animales, y se voltearon contra ellos sus perros, las piedras, los palos, sus tinajas, sus comales, por el uso que les habían dado, como castigo por no reconocer a los creadores. Los perros les dijeron: “¿Por qué no nos daban de comer? Apenas estábamos mirando y ya nos arrojaban de su lado y nos echaban fuera. Siempre tenían un palo listo para pegamos mientras comían… nosotros no podíamos hablar… Ahora nosotros los destruiremos a ustedes”. La descendencia de aquellos hombres son los monos que existen ahora en los bosques; éstos son la muestra de aquéllos, porque sólo de palo fue hecha su carne por el Creador y el Formador”.

Lo mismo puede decirse de este famoso y popular texto proveniente de la tribu piel roja Seattle, y que según una tradición extendida, pero no comprobable, dirigió el Gran Jefe Seattle al 14º presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, en 1885:

«El agua cristalina, que brilla en arroyos y ríos, no es sólo agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos nuestra Tierra, deben de saber y aceptar que es sagrada, y que sus hijos aprendan que es sagrada, y que todos los pasajeros reflejos en las claras aguas son los acontecimientos y tradiciones que refiere mi pueblo. El murmullo del agua es la voz de mis antepasados. Los ríos son nuestros hermanos, ellos apagan nuestra sed. Los ríos llevan nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos…Sabemos que el blanco no comprende nuestra manera de pensar. Para él una parte de la Tierra es igual a otra, pues él es un extraño que llega de noche y se apodera en la Tierra de lo que necesita. La Tierra no es su hermana, sino su enemiga, y cuando la ha conquistado, cabalga de nuevo. Abandona la tumba de sus antepasados y no le importa… Trata a su madre la Tierra, y a su hermano, el Cielo, como cosas que se pueden comprar y arrebatar, y que se pueden vender, como ovejas o perlas brillantes… ¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales desapareciesen el hombre también moriría, por la gran soledad de su espíritu. Lo que le sucede a los animales, luego también le sucede a las personas. Todas las cosas están estrechamente unidas. Lo que le acaece a la Tierra también les acaece a los hijas e hijas de la Tierra. Tienen que enseñar a sus hijos que el suelo que está bajo sus pies tiene las cenizas de nuestros antepasados».

El reto que esta realidad lanza a la reflexión bíblica y teológica es grande. El antropocentrismo, es una posición filosófica que, conectada con ideologías religiosas, justifica que todos los seres y materiales terrestres deben permanecer subordinados a las necesidades del ser humano. La ciencia moderna ha trabajado bajo la clave del antropocentrismo. Pero, en palabras de Leonardo Boff: “el antropocentrismo es un equívoco, pues el ser humano no es un centro exclusivo, como si todos los demás seres solamente adquiriesen sentido en cuanto ordenados a él. El ser humano es un eslabón, entre otros de la cadena de la vida”. Quitar al hombre del centro de todo, en otras palabras, descentrar el antropocentrismo y reconocer que es el planeta, con sus dinámicas complejas, al que hay que situar como centro (y el ser humano como parte de él), es parte de los paradigmas científicos complejos que están surgiendo y que retan a nuestra reflexión de creyentes.

Iglesia y Sociedad

Eduardo Arens, biblista silenciado

1 Feb , 2010  

Hay viajes con fortuna. El que acabo de hacer para participar de la asamblea anual de la Asociación de Biblistas de México (ABM) es uno de ellos. En primer lugar porque percibí un auditorio mucho más abierto ante nuevas posibilidades hermenéuticas. Y esto es una buena noticia frente al nuevo embate de fundamentalismo hacia el interior de la iglesia católica. Estudiosos serenos, sensatamente atrevidos, con pasión por la realidad de su tiempo y dispuestos a reconocer la propia tarea de escudriñadores de la Escritura como una tarea de seres pensantes y no de simples repetidores (así se trate de eruditas repeticiones) de las posiciones oficiales, es lo que necesita nuestro tiempo y es el servicio humilde que pueden ofrecer quienes, dentro de la comunidad cristiana, han gozado de la oportunidad de profesionalizarse en el vasto campo de las ciencias bíblicas.

También fue afortunado el reencuentro con amigos y amigas con quienes suelo verme solamente en esta única ocasión del año, algunos de ellos metidos a fondo en la docencia, otros encargados de la pastoral bíblica de sus iglesias particulares, otros más dedicados a la atención pastoral, pero todas y todos conectados por el deseo de comprender mejor las riquezas de la Biblia y convertirla en instrumento que, al alcance de todos los fieles, modele el mundo y la convivencia criatural (no sólo entre la especie humana, sino con toda la naturaleza) según los criterios de Jesús.

Pero lo que, en mi caso, se convirtió en la fortuna mayor de esta asamblea, fue haber conocido y tratado personalmente al que es quizá el mayor biblista de la iglesia peruana, el Padre Eduardo Arens. Maestro de una gran cantidad de generaciones, Arens es un reconocido especialista, cuya fama ha trascendido las fronteras de Perú. Hijo de padre peruano y madre alemana, Eduardo nació en Dresden, Alemania, pero a los dos años de nacido llegó a vivir a Perú, donde creció y se formó. Fue ordenado sacerdote católico en el seno de la Compañía de María, a cuyos miembros suele llamárseles padres “marianistas”. Realizó los estudios de licenciatura en teología bíblica en la Universidad de Friburgo, en Suiza, y los estudios de doctorado en la Escuela Bíblica y Arqueológica Francesa, en la ciudad de Jerusalén. Su tesis doctoral, calificada con los máximos honores, tuvo como título “The Elthon-sayings in the Synoptic Tradition”, en la que estudia todos los pasajes de los tres primeros evangelios que comienzan con la expresión “he venido” que, usada por Jesús, define buena parte de la carga cristológica de dichos pasajes y de la teología de cada evangelista.

El padre Arens fue profesor de la Facultad de Teología de la Universidad de Lima (1976-1980) y durante muchos años (de 1977 a 2009) ha sido el profesor principal de Biblia en el Instituto Superior de Estudios Teológicos “Juan XXIII”. Acompañante de comunidades pobres, los llamados “pueblos jóvenes” que circundan la ciudad de Lima, la producción exegética del Padre Arens no está solamente nutrida de una seriedad intelectual fuera de toda duda, sino de los clamores de las comunidades pobres, con quienes convive y cuya causa lleva en el corazón.

Además del gusto de conocer a un afamado especialista, tengo una razón especial para estar contento de haberle dado un abrazo al Padre Eduardo Arens. Hace algunos meses, en diciembre de 2009 para ser preciso, tuve conocimiento de la culminación de un proceso de persecución en su contra. El Arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani, primer miembro del Opus Dei en llegar al cardenalato, después de una campaña lanzada en contra del Padre Arnes, decidió retirarle el permiso de enseñar, sin dar una sola razón de tal decisión fuera de la autoridad que le confiere su cargo.

De muchas partes del mundo le han llegado al Padre Arns mensajes de solidaridad. Resulta incomprensible cómo puede prescindirse de los servicios docentes del más estimado biblista peruano, en la plenitud de su producción teológica. El hermano lasallista Hugo Cáceres Guinet lo describe así en una pública defensa del sacerdote marianista: “…’Destruye lo que no comprendes’, parece ser el lema pastoral del cardenal Juan Luis. Sus berrinches acompañados de improperios, que son bastante conocidos y divulgados sotto voce por los temerosos clérigos que lo rodean, se han dirigido de modo sistemático contra cualquier teología que exija un mínimo de esfuerzo intelectual… no es de extrañar que sus temores y ansiedades se hayan dirigido desde hace más de una década al primer biblista del Perú, el padre Eduardo Arens, sacerdote religioso marianista, doctor en teología bíblica en la Universidad de Friburgo y destacado miembro de diversas asociaciones internacionales de biblistas. El recorrido intelectual y la integridad moral del padre Eduardo son tan reconocidos en el mundo eclesial peruano y, más allá de nuestras fronteras, entre los religiosos y laicos estudiosos de la Biblia tanto como la dureza de mente y corazón del cardenal de Lima… Una comunicación de agosto del presente año al Instituto Teológico Juan XXIII de Lima, donde Eduardo Arens es profesor principal de Biblia, ha sido el manotazo que Cipriani ha lanzado al religioso marianista, afirmando que no le concederá el permiso de enseñar de forma tajante y definitiva”.

Continúa el hermano lasallista señalando que “la campaña de Cipriani contra Eduardo no tiene sólo carácter doctrinal. ¡Qué saludable sería para el mundo teológico limeño el diálogo de un arzobispo preocupado por la ortodoxia y de un biblista que desgrana las riquezas de la Palabra de Dios, esto llenaría los balcones de la Plaza Mayor de Lima! Pero es imposible de esperar esta actitud dialogal en Cipriani cuya única herramienta pastoral es la amenaza y que jamás se atrevería ni siquiera a poner por escrito las razones teológicas por las que se opone con tanta saña a un teólogo… Algunos allegados me han comentado que el retiro de la ‘missio canonica’ a Eduardo Arens fue un viejo anhelo del cardenal quien ha afirmado que no le permitirá enseñar ‘mientras sea arzobispo de Lima’… Eduardo ama la enseñanza pero sobre todo detesta la mediocridad y nunca va a dejar de ser una presencia incómoda para todos los que se contentan con verdades de conveniencia y prefieren no enojar a los jerarcas de turno. Mis amigos y colegas han demostrado simpatía por Eduardo y vergüenza por las herramientas a las que recurre la máxima autoridad de la arquidiócesis de Lima. Pero también ellos me han explicado que si se oponen públicamente a las medidas autoritarias del cardenal, se exponen a sufrir las mismas consecuencias… ¡Qué lástima que el temor sea el único sentimiento que provoca un pastor sobre su grey!… Ya no vivo en Lima, si no pegaría con cinta adhesiva esta carta en la puerta de la catedral. Para mí, como religioso peruano, una prohibición a otro religioso sin mediaciones dialogales no es sólo un insulto a la inteligencia, también es un acto contrario a la dignidad de la vida religiosa”.

En la asamblea de la ABM Eduardo estaba de paso. Nos dictó la conferencia “Job y la dignidad humana” de camino a la sierra tarahumara, donde invitado por un ex alumno suyo, iba a impartir un curso durante cerca de dos semanas. El próximo año regresará a México porque ha sido invitado a ser el conferencista magistral en la asamblea de 2011. Darle un fuerte abrazo solidario y conversar largamente con él ha sido una de las satisfacciones mayores de mi reciente viaje a Veracruz, y quería compartirla con los lectores y lectoras de este espacio.

Colofón: Quienes quieran conocer la denuncia pública completa del lasallista Hugo Cáceres a propósito de la acción del Cardenal Cipriani contra Arens, puede consultarla en http://eclesalia.blogia.com/temas/denuncia.php con fecha del 19.11.2009